Un vestido para la madrina no es solo una prenda, sino un capítulo más en la historia de la boda. Antes de elegir, pregúntate: ¿Es una ceremonia rústica en un viñedo? ¿Una celebración urbana en un loft industrial? Cada escenario tiene su propio lenguaje.
- Bodas diurnas: Opta por tejidos ligeros como gasa o chiffon, y colores pastel que dialoguen con la luz natural. Un vestido midi madrina en tono menta o malva puede ser ideal para jardines o playas.
- Bodas nocturnas: Juega con telas nobles como terciopelo o satén, y colores profundos como el burdeos o el azul noche. Imagina un diseño de Pedro del Hierro en terciopelo granate: sofisticación pura.
Mi consejo personal: Si la boda tiene temática vintage, un vestido con detalles de encaje y mangas de farol añadirá un toque nostálgico sin perder modernidad.